‘Assangate’
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Tremendo lío. Esto de sentirse en el club de los perseguidos y darle la bienvenida al ‘hacker’ Julián Assange puso al país en compromiso de un asilo político incómodo.
El fundador de Wikileaks es un ser extraño. Me parece que juega también con el ‘glamour’ que puede conferirle esa imagen misteriosa autoalimentada.
Deniel Domscheit-Berg, que fue su socio -categoría que parece irritar a Assange- sostiene que posee una gran personalidad, es enérgico y liberal, pero un paranoico y obsesivo por el poder.
Su empresa se formó recibiendo donaciones millonarias con el propósito de sacar a la luz supuestos contratos oscuros de grandes empresas y una colección interminable de filtraciones de correos electrónicos. Llama la atención que, siendo su lema la transparencia y su afán por publicarlo todo, exista tanto secretismo sobre su propia organización.
Wikileaks publicó 392 000 documentos sobre los diarios de Iraq. 15 000 telegramas o cables de 274 embajadas de EE.UU., por el mundo pusieron en manos de la opinión pública desde información banal que todos conocían (como que Berlusconi es mujeriego, por ejemplo) hasta temas considerados como confidenciales (que al parecer no lo son tanto) o secretas ,en distintos rangos.
Los últimos, de aquellos documentos fueron los suministrados por el soldado Bradley Manning, especialista informático destacado en Iraq y ahora detenido en EE.UU. bajo siete llaves.
Hay ya varios libros sobre Wikileaks, entre ellos el del mismo Daniel Domscheit-Berg , “dentro de Wikileaks”. Además, el conocido Daniel Estulin, ex agente de contraespionaje de la KGB y autor de varios libros, sostiene en “Desmontando a Wikileaks” que Assange no puede ser sino un agente de la CIA, ni más ni menos. La poderosa Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos que habría seleccionado a este siniestro personaje para montar una fachada, filtrar los documentos que quiera filtrar y ocultar otros.
Su argumento se sustenta en que alguien que está supuestamente contra el ‘establishment’ no se apalanca en los medios tradicionales y de mayor credibilidad para divulgar sus informaciones como ocurrió con Wikileaks en The Guardian y New York Times, El País, Le Monde o Der Spiegel.
En Ecuador los cables más interesantes fueron publicados por El Universo y EL COMERCIO .
El extraño Julián Assange, ahora asilado en la Embajada de Ecuador en Londres, imputado por acoso sexual en Suecia, mantuvo un programa en Rusia TV donde entrevistó de modo complaciente a Rafael Correa. Más incómodo para el Gobierno ecuatoriano sería Assange en Ecuador, donde puede empezar a formular preguntas y a presionar al propio Régimen por los temas de libertad de expresión, ya que se ha pronunciado contra las leyes de censura. Por eso podría quedarse en Londres. Si es agente de la CIA aquí indispondría a más de uno.


