Niños bajo riesgo: las guarderías funcionan con un escaso control
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Alisson Nicole cumplirá 11 años el mes próximo. Actualmente padece una deficiencia intelectual de un 50%, es decir que tiene la edad mental de una pequeña de 4 años. ¿Qué le ocurrió? Hace 10 años, ingresó a la sala de emergencias del hospital Vozandes con un paro respiratorio, en medio de la desesperación de su padre, Roberto García.
Horas antes, estuvo al cuidado de una guardería en el norte de Quito, donde sufrió un accidente. La propietaria del centro aseguró, entonces, que la infante sufrió de asfixia por haberse atragantado con comida. Los siguientes días fueron tortuosos para la familia García: Alisson estuvo 18 días en coma.
Según el informe del doctor Víctor Salazar, la niña tenía un hematoma, por un golpe en la cabeza. “Nunca se asfixió por la comida como aseguró la directora”, comenta García.
Pese a que han transcurrido 10 años, en la actualidad nada garantiza que este caso no se vuelva a repetir. Según pudo constatar este Diario, hay problemas en el control de los centros privados, por falta de personal técnico. Además, algunos centros no cuentan con personal calificado, y no tienen una infraestructura adecuada, segura para los pequeños.
En el 2011, en Quito fueron cerrados definitivamente cuatro Centros de Desarrollo Infantil (CDI) y 22 de manera temporal. En estas guarderías ocurrieron casos de maltrato infantil y se denunció su funcionamiento clandestino. En esta ciudad funcionan legalmente 351 CDI privados, mientras que 240 esperan su autorización. Se detectaron 155 centros clandestinos, según el Ministerio de Inclusión Económica y Social - Instituto de la Niñez y la Familia (MIES-Infa).
El año pasado fue clausurada la guardería Sembrando Futuro. En este centro murió la infante Luzdari, de 7 meses. Según el protocolo de autopsia, falleció por asfixia ocasionada por la ingesta de líquidos.
El último año, sus padres han llevado adelante un doloroso proceso judicial para que el supuesto delito no quede impune.
El 21 de marzo del 2011, la familia presentó la denuncia por muerte inintencional en contra de dos de las propietarias. Tres días después el centro fue clausurado. “Hicimos la denuncia para que no haya más niños muertos en las guarderías. En la autopsia determinaron eso, pero por un niño del centro nos enteramos que mi hija se cayó del segundo piso de las manos de la maestra”, denunció Berenice Chalá a este Diario.
Mañana, a las 08:30, en el Tribunal Sexto de lo Penal de Pichincha, se realizará la audiencia de juzgamiento de las acusadas, María Soledad T. G. y María Fernanda T. G., propietaria y maestra del centro, respectivamente. Se espera que en esta diligencia se conozca la sentencia del caso 1724620110143.
Controles en los CDI
Para constatar la forma en que operan, una periodista de este Diario realizó un recorrido por 10 centros infantiles. En su mayoría corroboró que no cumplían con una serie de requisitos exigidos para su operación.
Por ejemplo, en uno de los centros se observó que el patio, que antes era un parqueadero, no tenía espacios verdes, por lo que los propietarios simularon un jardín con una alfombra verde. Asimismo, en otro local el comedor de los niños estaba cerca de la cocina, lo cual está prohibido.
Varios centros operan en casas, algunas tienen gradas sin debidas protecciones, lo cual es un riesgo para los niños. Las pequeñas habitaciones, comedor y salas se transformaron en aulas para más de seis niños.
El mayor incumplimiento de las guarderías –según el MIES-Infa- se relaciona con el funcionamiento sin autorización y con el incumplimiento de los requisitos acordados. Entre otros, el que quienes atiendan a los pequeños sean profesionales en Ciencias de la Educación.
Camilo Tobar, director del MIES-Infa de Pichincha, dice que la institución realiza un control frecuente. “En el 2011, los operativos se realizaban cada 15 días, luego semanalmente”. No obstante, su versión difiere con la de Tania Aldaz, coordinadora de Desarrollo Infantil, quien sostiene que los operativos son cada dos meses, con la ayuda de la Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen). Este Diario accedió a un informe de la Dinapen, donde se detallan los operativos en centros infantiles, a los que acudieron el 2011, junto al MIES-Infa. Allí se confirma que solo nueve guarderías fueron inspeccionadas, es decir menos de un operativo por mes. El 15 de abril visitaron cinco, el 31 de marzo tres y el 16 de diciembre una.
Durante las visitas y charlas de este Diario con propietarios y maestras de los centros, la mayoría coincidió, incluso, en que les han visitado una vez al año, y solo para la renovación del permiso.
Precisamente, Roberto García recuerda que al momento de inscribir a su hija nunca reparó en exigir que el centro cumpliera todos los requisitos. “Nosotros solo vimos que el lugar era a 100 metros de la casa y por nuestro trabajo necesitábamos que alguien cuidara a nuestra pequeña”.
Mientras recuerda con pesar lo ocurrido con Alisson, sostiene en sus brazos a su segunda hija, a quien “nunca inscribiría” en uno de esos centros. “Ha sido una experiencia traumática. La guardería nunca se hizo responsable por lo ocurrido con mi hija”.
En la actualidad, la infante todavía acude a terapias mensuales. Además, asiste a escuelas especiales, que le han ayudado en su progreso intelectual.
Este Diario acudió a la guardería, ubicada en la Kennedy, donde la vida de Alisson Nicole tuvo un giro irreversible. Allí ubicó a la entonces propietaria, quien aseguró que jamás ha tenido problemas en sus 26 años de servicio. No obstante, hace un año cerró el centro y hoy cuida a niños en sus domicilios…
Los requisitos
ntes de acceder al permiso de funcionamiento los centros deben presentar una solicitud en base a la Resolución Administrativa 040-DG-INFA-201040.
onsiste en un proyecto donde se determina cómo va a ser el trabajo técnico y metodológico, además se adjuntan los requisitos solicitados. Incluye un contrato de arriendo en caso de no ser propio el local, un croquis de la casa y un plan de ingresos y egresos del centro.
uego de la verificación documental, se emite un informe. Los técnicos tienen un mes para la revisión. Son requisitos para personas naturales y entidades. El trámite es gratuito.
Los vecinos denuncian abuso

La puerta de acceso. Desde la guardería, los niños van directamente al parque, lo cual es criticado por los moradores.

En El Inca. Lo moradores denunciaron el uso indiscriminado del parque barrial para los niños de un centro infantil.
En el sector de El Inca existen reclamos de los moradores, debido a que un centro infantil supuestamente lucra del parque del barrio.
Desde el 2009, los vecinos reunieron firmas y presentaron la denuncia en la Administración de la Zona Norte del Municipio, señalando la ocupación arbitraria del parque público.
Este Diario hizo una visita al centro, cuyos propietarios ofrecen “el patio de atrás” (parque del barrio), como parte del servicio del centro infantil. Al preguntar a la Directora si ese espacio verde es de propiedad del CDI o del barrio, ella respondió que es de propiedad del centro.
Los moradores denuncian que no pueden asistir al parque con tranquilidad con sus hijos, ya que siempre están los niños del centro. “Nuestros hijos no pueden jugar tranquilos fútbol, porque a toda hora está llenos de niños de la guardería y se corre peligro de que se les golpee con la pelota”, cuenta María C.
Irma Z., otra vecina que compartió su queja, menciona que los niños del centro no cuidan el parque y que la dueña no da el mantenimiento adecuado. Además, asegura que las inauguraciones de la guardería se realizan en este espacio público, al igual que las mañanas deportivas y cursos vacacionales. “La señora lucra del parque, no podemos hacer deporte tranquilos, porque encima puso candado para restringir el paso”.
Pese a que la denuncia llegó al Municipio, aún no existe un informe final donde se determine si la propietaria del centro tiene un permiso para utilizar el parque. Los moradores tampoco han podido establecer si la guardería cuenta con un permiso para construir la puerta por la cual los niños acceden directamente al parque público.


