Tiempo de lectura: 3' 47'' No. de palabras: 604

La ejecución de proyectos de alcantarillado sanitario, carreteras, nuevas urbanizaciones, entre otros, deben contar con una licencia ambiental. En Guayas, la Dirección de Ambiente de la Prefectura es el organismo encargado de emitir estas autorizaciones.

Según una resolución del Ministerio del Ambiente (marzo del 2010), el Gobierno Provincial del Guayas se convirtió en la Autoridad Ambiental de la provincia. Y tiene la competencia para evaluar y aprobar los estudios de planes de manejo ambiental y dar licencias ambientales para proyectos, obras y actividades. Esto dentro de 25 cantones, a excepción de Guayaquil, cuyo Municipio también está acreditado como Autoridad Ambiental.

Roberto Urquizo, director de Ambiente de la Prefectura, explica que hasta ahora han otorgado 19 licencias ambientales y 85 certificados de viabilidad ambiental.

Samborondón encabeza la lista debido a la gran cantidad de urbanizaciones que se construye en ese cantón. También se suman Milagro, Durán, Jujan, Pedro Carbo y otros.

Urquizo explica que el proceso consta de siete pasos. En promedio, por los plazos que maneja la Prefectura, el trámite puede tomar cuatro meses. “Pero todo depende del promotor, en este caso los municipios, o los consultores ambientales que siguen el trámite de licenciamiento”. Esto debido a que se pueden presentar observaciones y recomendaciones que tienen que ser corregidas y nuevamente revisadas.

El primer paso es el certificado de intersección, para ubicar el área de influencia del proyecto. Luego se tramita la categorización ambiental de la actividad, mediante un informe técnico que determina la zona de impacto (zonas de sensibles, de alto, mediano o bajo impacto).

Los términos de referencia son el tercer paso. Consisten en lineamientos generales, objetivos, alcances y metodología del proyecto. La presentación del borrador del estudio de impacto ambiental es el cuatro paso. Este incluye estudios técnicos, de evaluación, prevención, control y mitigación.

La participación social es casi una de las últimas etapas y también una de las más importantes. En esta fase se socializa el proyecto con la comunidad y cuenta con la participación de una facilitadora asignada por el Ministerio del Ambiente.

Antes de la emisión de la licencia ambiental se hace la presentación final del estudio de impacto, especificando los planes y subplanes de contingencia, manejo de desechos, rehabilitación de áreas afectadas, relaciones con la comunidad y presupuestos. Al final, la tasa por el trámite es del 1% del costo de la obra.

Posterior a la entrega de la licencia, la Prefectura también es responsable del seguimiento y los controles ex-post. “El sistema de control es permanente. El licenciamiento es solo el primer paso, porque la supervisión continúa tras la ejecución del proyecto”, explica Ana María Garzón, subdirectora del departamento de Ambiente. Uno de los últimos proyectos aprobados fue el sistema de alcantarillado para la ciudad de Milagro, que tiene 133 508 habitantes en el área urbana. El prefecto Jimmy Jairala entregó la licencia ambiental el pasado 10 de febrero.

Pero este plan tuvo 13 observaciones técnicas, entre ella la falta de especificación del área de trabajo y del presupuesto total. La entrega demoró casi dos años.

El alcalde de Milagro, Francisco Asán, dijo que la licencia ambiental permitirá completar los requisitos que la Corporación Andina de Fomento (CAF) exige para acceder al crédito de USD 12 millones, monto que servirá para ejecutar la primera fase de la obra.

Según el estudio de impacto ambiental de la obra, el proyecto se divide en tres fases. La primera abarca 703 hectáreas y beneficia a 85 000 habitantes.

Califique
2
( votos)